De nuevo en boca de todos la iniciativa que nuestros queridos políticos pretenden poner en marcha en Castilla y León. Y cuando digo políticos, no digo dirigentes o equipo de Gobierno. Digo políticos de toda raza, especie, color y sabor, ya que todos (hay que jorobarse, lo bien que saben entenderse cuando quieren) se han puesto de acuerdo para sacar adelante en Castilla y León un Colegio de Periodistas en el que entre cualquiera.
Me alucina por la desfachatez de la hipocresía: mantenemos una titulación que, al menos en la Universidad de Valladolid, es la segunda con más demanda (la primera es Medicina), pero les decimos a los titulados en ciernes que cuando acaben su título no vale para nada. Que cualquiera puede hacerlo igual o mejor que ellos.
¿No será que nos viene de lujo ingresar las matrículas de los estudiantes de Periodismo, pero nos importan un bledo su futuro y sus ilusiones?
Y eso, por no mencionar que la carrera, con solo 3 profesores titulares para 600 alumnos, es probablemente la que más barata le sale a la Administración regional.
Sigo pensando lo que pensaba en enero de este año (2012), cuando asociaciones de periodistas y facultades de comunicación protestaron por la pretensión de colegiar como periodistas a personas que, simplemente, llevan 5 años trabajando en medios de comunicación. Así que enlazo aquí lo que escribí entonces en mi página de Facebook (EAdelBarrio) bajo el título de «Admitimos pulpo (#sincarrera 6 meses), siempre que desde este momento empiece a ser #nosincarrera«.